Las infortunadas reacciones de los peruanos hacia el jugador brasilero, junto a otros sucesos de índole parecida, tuvieron un efecto inimaginado. Brasil emprendió una campaña contra toda forma de racismo en el Mundial 2014, del cual serán sede.
A fines de marzo, la CONMEBOL había emitido un catigo para el Real Garcilaso por los insultos racistas de sus hinchas. La sanción consistía en pagar 12 mil dólares con la condición de que no se vuelva a repetir. De ser así, el Tribunal de Disciplina de dicha institución procedería a cerrar el estadio.
El Ministerio de Cultura peruano no tardó en organizar una reunión con los dirigentes de los principales clubes deportivos del país para iniciar una campaña contra la discriminación étnico- racial en el fútbol.
"El Brasil entero con Tinga"
Estas fueron las palabras de apoyo de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, al jugador de fútbol Tinga luego de las expresiones de odio que recibió en Perú.
Apenas se conoció lo sucedido en nuestro país, la representante brasilera publicó en Twitter:
"Fue lamentable el episodio de racismo contra el jugador Tinga, del Cruzeiro, en el juego de ayer en Perú", dijo. Y a continuación:
Esta reacción fue más que un gesto. Pocos días después del terrible acontecimiento, Rousseff se reunió con Tinga.